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sector farmacéutico

ELMUNDO.ES, 30 de agosto de 2005

Bayer/Merck: La industria intenta lavar su imagen

El sector farmacéutico, uno de los peor considerados, ha tomado medidas para volver a ganarse la confianza de los consumidores. Ya ha comenzado a reducir la publicidad de sus productos y a difundir los resultados de sus ensayos clínicos

Una semana después de haber sufrido el primer batacazo en los tribunales por su fármaco Vioxx, Merck Sharp & Dohme comienza a replantearse su estrategia legal. La compañía se ha mostrado abierta a negociar en ciertas demandas, aunque para muchos no se trata un cambio real, sino un intento de lavar su imagen. El movimiento coincide con un momento en el que toda la industria está intentando lavar su dañada imagen.

"La decisión judicial en contra de Merck es una clara muestra de que, pese a todo el bien que nuestra industria está haciendo, estamos perdiendo la batalla por la confianza del consumidor", ha declarado a 'The Wall Street Journal' Arthur Higgins, presidente de una de las unidades de la farmacéutica Bayer.

Así lo advirtieron los miembros del jurado de la primera condena contra Vioxx: su fallo era un toque de atención a todo el sector, por anteponer sus ganancias económicas a los beneficios a los consumidores y publicitar agresivamente sus productos sin atender a sus problemas. Los riesgos de los antidepresivos y los modernos analgésicos han sido los casos más flagrantes.
"Hemos creado el problema de que si anuncias fármacos en la televisión como si fuesen artículos de aseo o desodorantes la implicación para los consumidores es que los productos deben de ser seguros. Necesitábamos hacer un mejor trabajo en comunicar los riesgos y beneficios", agrega Higgins.

Cómo recuperar la confianza
Aunque no planean una campaña de imagen pública (como han hecho otros sectores denostados), las compañías farmacéuticas están tomando numerosas medidas, como dar más información sobre los resultados de sus ensayos clínicos y disminuir los anuncios dirigidos directamente al consumidor (en EEUU es posible publicitar medicamentos con receta) o facilitar el acceso a medicamentos baratos a los sectores más desfavorecidos.

Precisamente, la semana pasada el fiscal general de California, Bill Lockyer, presentaba una demanda contra 39 farmacéuticas -incluidas algunas de las más poderosas del sector- acusándolas de defraudar a ese estado cientos de millones de dólares inflando los precios de sus productos. Según el fiscal, estas empresas cobraron a Medi-Cal (el sistema sanitario público para californianos con pocos recursos) hasta 10 veces más de los que pidieron a farmacias y hospitales privados por algunos de sus productos.

Hace poco más de una semana, Merck & Co. era condenada a pagar más de 200 millones de euros a la viuda de un hombre que consumió su fármaco Vioxx. Aunque la compañía se enfrenta a casi 5.000 demandas semejantes, tras conocer el veredicto se reafirmó en su postura de luchar caso por caso en los tribunales y no llegar a ningún acuerdo. Sin embargo, el pasado viernes daba un paso atrás y su consejero general, Kenneth Frazier, reconocía a 'The New York Times' que en ciertas demandas podrían negociar.

En concreto, estarían abiertos al diálogo en aquellas demandas de pacientes que hubiesen sufrido un problema cardiovascular tras haber consumido Vioxx durante más de 18 meses y si no presentaban otros factores de riesgo coronario. Esta fecha se debe a que el estudio que llevó a la retirada mundial del fármaco (septiembre de 2004) sólo detectó problemas cardiovasculares (más riesgo de infarto de miocardio y cerebral) a partir de los 18 meses.